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Niños que crecen con perros, son más felices

En el mundo de los animales y los niños no existen diferencias y mas si se trata de perrros, de hecho casi todos los niños, en algún momento de su infancia, piden tener un perro o un gato. La decisión de adoptar uno no debe tomarse a la ligera, ya que los animales requieren de tiempo y cuidados que no encajan en el día a día de todas las familias. Sin embargo, es importante considerar el tremendo impacto positivo que puede tener en la unidad familiar, especialmente en la vida de los más pequeños.

Según un estudio realizado en un hospital de Finlandia, los menores que viven con perros durante su primer año de vida son menos propensos a desarrollar enfermedades respiratorias. Lo mismo ocurre con las alergias y el asma. Esto es así porque, al convivir con perros y estar más expuestos a los gérmenes, la capacidad inmune de los bebés aumenta, desarrollando un sistema inmunológico más robusto.

Es importante analizar que además de ayudarlos en su salud, estos animalitos ayudan al pequeño a mejorar su carácter y a aumentar su felicidad, como sentir que siempre hay alguien que se alegra de verlo; tienen a alguien con quien llorar y platicar; gracias a los paseos con el perro, el niño pasará más tiempo a la intemperie, disfrutando del sol y del aire fresco; además de que los perros ayudan a desarrollar las habilidades sociales de los niños.

Hay muchos beneficios que resultan de incorporar un perro a la familia. En cualquier caso, es importante dejar muy claro a los peques que estos animales no son juguetes sino seres vivos con sentimientos. Por eso, no siempre estarán a su disposición: a veces se cansarán de jugar y les apetecerá estar solos.

También deben tener claro que criar un perro implica ciertas responsabilidades, como alimentarlo, bañarlo, que siempre disponga de agua limpia y sacarlo de paso 2 ó 3 veces al día. Cuando los niños se involucran en todo eso, no son solo niños más felices por tener perro, sino que tendrán la oportunidad de convertirse en adultos responsables y bondadosos que se preocupan por las necesidades de los demás, especialmente de los animales que también son parte de nuestro planeta.